Eficiencia de rutas logísticas: 6 factores que afectan tus entregas y cómo mejorarlas

Eficiencia de rutas logísticas
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Una operación puede completar todas sus entregas y, aun así, estar perdiendo eficiencia. Vehículos con capacidad disponible, recorridos que se cruzan, tiempos de espera, kilómetros innecesarios o pedidos entregados fuera del horario acordado son señales de que existe margen para mejorar. Y aquí es donde te preguntas sobre la eficiencia de tus rutas logísticas

Para conseguirlo, es necesario analizar qué ocurre antes, durante y después de cada recorrido: cómo se distribuyen los pedidos, qué restricciones existen y qué diferencias aparecen entre la ruta planificada y la ejecución real.

¿Qué significa tener eficiencia en rutas logísticas?

Una ruta logística eficiente es aquella que permite completar las entregas asignadas utilizando los recursos necesarios, cumpliendo las restricciones operativas y evitando tiempos o recorridos que no agregan valor.

Esto significa que la ruta más eficiente no siempre es la más corta. También debe considerar:

Los problemas de ruteo en logística suelen incluir varios vehículos y restricciones relacionadas con peso, volumen, ventanas horarias o recursos de carga. Por eso, una buena planificación debe buscar un equilibrio entre distancia, tiempo, capacidad y nivel de servicio.

Por ejemplo, concentrar todos los pedidos en un solo vehículo podría reducir la cantidad de unidades utilizadas, pero no sería eficiente si genera una jornada demasiado extensa o incumple los horarios prometidos.

Del mismo modo, dividir una zona entre demasiados vehículos puede acelerar algunas entregas, pero aumentar los kilómetros y el costo total de la operación.

Factores que afectan la eficiencia de rutas logísticas


No existe una única causa detrás de una ruta ineficiente. Generalmente, el problema aparece por la combinación de datos incompletos, decisiones manuales, restricciones mal configuradas y poca visibilidad de lo que ocurre en la calle.

Estos son los factores que conviene revisar.

1. Distribución geográfica de los pedidos


La ubicación de los clientes tiene un impacto directo en el recorrido. Cuando las entregas están concentradas en una misma zona, un vehículo puede completar más paradas en menos tiempo. Cuando están dispersas, aumenta la distancia entre cada destino y disminuye la productividad de la ruta.

Algunas señales frecuentes son:


¿Cómo mejorarlo?


Antes de asignar vehículos, conviene visualizar todos los pedidos en un mapa y agruparlos según su cercanía, zona de cobertura y horario de entrega.

La agrupación geográfica no debería ser el único criterio. También es necesario revisar la capacidad disponible y las restricciones de cada pedido. Dos entregas cercanas pueden necesitar vehículos diferentes si una requiere mayor volumen, una capacidad especial o un horario específico.

Un planificador de rutas permite visualizar los pedidos y organizar su asignación desde un mismo entorno de trabajo.

2. Tráfico y zonas horarias


Una ruta corta puede convertirse en una ruta lenta si atraviesa zonas congestionadas en el momento equivocado.

El tráfico no afecta de la misma manera durante toda la jornada. Los accesos a centros urbanos, zonas comerciales, áreas escolares o puntos de carga pueden presentar variaciones importantes según el horario.

Compara:


¿Cómo mejorarlo?

Utiliza el tiempo de viaje, y no solamente la distancia, como criterio de planificación. También puede ser conveniente modificar la secuencia de paradas para visitar primero las zonas más conflictivas o evitar determinados accesos en las horas de mayor congestión.

Cuando el tráfico cambia durante la jornada, el monitoreo permite detectar si la ruta continúa siendo viable o si es necesario intervenir.

3. Capacidad y ocupación de los vehículos


Usar un vehículo adicional no siempre significa que falta capacidad. En algunos casos, el problema está en cómo se distribuyó la carga.

Una asignación realizada únicamente por cantidad de pedidos puede generar errores. Diez paquetes pequeños no ocupan lo mismo que diez productos voluminosos, y dos pedidos de alto valor pueden necesitar controles diferentes a una carga convencional.

Los modelos de optimización pueden aplicar restricciones para evitar que la carga acumulada supere la capacidad máxima de cada vehículo. Estas restricciones pueden expresarse mediante peso, volumen u otros tipos de demanda.

Revisa si:


¿Cómo mejorarlo?

Registra las características de cada vehículo y los requisitos de los pedidos. La planificación debería contemplar, como mínimo: peso, volumen, cantidad de paquetes, valor declarado, capacidades o restricciones, zona habilitada para operar.

Nuestro optimizador de rutas, Zipnova Rutas permite limitar la carga de cada vehículo por peso, volumen y valor monetario declarado. También puede recomendar unidades según la zona y los requerimientos de cada envío, ayudando a reducir errores de asignación.

4. Ventanas de entrega


Una ventana de entrega indica el intervalo en el que un pedido debe llegar a destino. Puede responder a una promesa realizada al comprador, al horario de recepción de una empresa o a una condición específica del servicio.

Las ventanas horarias agregan complejidad porque el conductor no puede visitar los destinos solamente según su cercanía. Debe llegar dentro de los horarios establecidos. Los problemas de ruteo con ventanas de tiempo buscan organizar las visitas respetando esos intervalos y reduciendo el tiempo total de la flota.

Algunas señales son:


¿Cómo mejorarlo?

Incorpora la fecha y el horario comprometidos antes de distribuir los pedidos. No deberían agregarse como una observación posterior, porque afectan directamente el orden de las paradas.

También conviene diferenciar entre: horarios obligatorios y/o preferentes, pedidos sin restricción y entregas prioritarias.

Zipnova Rutas permite asociar y visualizar la fecha prometida de cada envío, utilizándose como referencia dentro de la planificación y el seguimiento de la entrega.

5. Calidad de las direcciones


La optimización depende de los datos utilizados. Una dirección incompleta, duplicada o incorrectamente geolocalizada puede afectar todo el recorrido.

El conductor puede perder tiempo buscando el destino, llamar al cliente, desviarse o marcar la entrega como fallida. Además, si las coordenadas no coinciden con la ubicación real, el sistema puede agrupar el pedido en una zona incorrecta.

Presta atención a:


Es recomendable registrar las correcciones. Si un conductor encuentra un acceso más preciso o detecta un error, esa información debería utilizarse en futuras entregas.

6. Tiempos de carga, descarga y servicio


La duración de una ruta no depende únicamente del traslado. También incluye el tiempo necesario para cargar los vehículos, atender al destinatario, descargar, solicitar una firma, tomar una fotografía o retirar mercadería.

Dos rutas con la misma distancia pueden tener resultados muy diferentes si una requiere cinco minutos por parada y la otra necesita veinte.

Los modelos de ruteo pueden considerar restricciones de recursos en el depósito y tiempos de carga o descarga. Esto evita, por ejemplo, planificar la salida simultánea de más vehículos de los que el centro operativo puede atender.

Revisa si:


La planificación será más realista cuando utilice tiempos basados en la operación y no una duración idéntica para todas las paradas.

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Indicadores para medir la eficiencia de las rutas


No se puede mejorar una operación si solamente se observa si el pedido fue entregado o no. También es necesario medir cómo se utilizaron los recursos.

Estos son algunos indicadores útiles.

Cómo mejorar las rutas de reparto


Mejorar la operación no exige cambiar todo al mismo tiempo. Puede comenzar con un proceso ordenado de cinco pasos.

1. Ordena los datos
Revisa direcciones, coordenadas, horarios, dimensiones y características de los vehículos. Una ruta calculada con datos incorrectos seguirá siendo poco útil, aunque el algoritmo sea avanzado.

2. Define las restricciones reales
Establece qué condiciones deben cumplirse y cuáles son solamente preferentes.

Por ejemplo: capacidad máxima, zonas de cobertura, ventanas de entrega, horarios de los conductores, fecha prometida y tipo de vehículo requerido.

3. Planifica antes de asignar
Evita distribuir pedidos individualmente a medida que llegan. Visualiza el conjunto de entregas y analiza cómo consolidarlas.

4. Monitorea la ejecución
Compara el plan con lo que sucede durante la jornada. Detecta demoras, desvíos y tareas pendientes.

5. Analiza las diferencias
Al finalizar, revisa qué rutas se cumplieron, cuáles se desviaron y por qué. La optimización de rutas logísticas debe ser un ciclo continuo: planificar, ejecutar, medir y corregir.

¿Cómo ayuda un software de ruteo a mejorar la eficiencia?


Cuando las rutas se arman manualmente, el resultado depende de la cantidad de información que una persona pueda revisar en poco tiempo.

Un software de ruteo permite centralizar los pedidos, aplicar restricciones y comparar diferentes combinaciones antes de publicar las rutas. El objetivo no es reemplazar el criterio del responsable de logística, sino darle más información para tomar decisiones.

En la práctica, puede ayudar a:

De una operación reactiva a una operación medible


Una ruta ineficiente rara vez se explica por un único error. Generalmente, es el resultado de pequeños problemas que se repiten: una mala dirección, un vehículo poco aprovechado, una ventana horaria omitida o una demora que se detectó demasiado tarde.

La mejora comienza cuando la empresa puede identificar esas diferencias y convertirlas en decisiones: agrupar mejor los pedidos, utilizar el vehículo adecuado, ajustar los tiempos y anticiparse a los incumplimientos.

Con nuestro optimizador de rutas, puedes planificar, optimizar y monitorear tus recorridos desde una misma plataforma, aprovechando mejor la flota y ganando visibilidad sobre lo que ocurre en la calle.

Solicita una demo y conoce cómo mejorar la eficiencia de tus entregas con más control operativo.

Preguntas frecuentes 

¿Qué es la eficiencia de rutas logísticas?

Es la capacidad de completar entregas utilizando adecuadamente los vehículos, el tiempo y la capacidad disponibles, mientras se cumplen las restricciones y promesas de servicio.

Los principales factores son la distribución de los pedidos, el tráfico, las ventanas horarias, la capacidad de los vehículos, la calidad de las direcciones y los tiempos de carga, descarga y atención.

Algunas señales son el aumento de kilómetros por entrega, vehículos con baja ocupación, incumplimientos frecuentes, rutas que se cruzan y diferencias importantes entre la duración planificada y la real.

El primer paso es ordenar los datos y definir las restricciones. Luego, se deben consolidar los pedidos, planificar las rutas, monitorear su ejecución y analizar los resultados.

Puedes medir kilómetros por entrega, utilización de capacidad, entregas por vehículo, cumplimiento de ventanas, duración real frente a planificada, entregas fallidas y costo por pedido.

Puede ayudar a identificar si la flota está siendo utilizada de manera eficiente y consolidar mejor los pedidos. El resultado dependerá de la demanda, las capacidades, las zonas y las restricciones de cada operación.

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