¿Tus pedidos fueron entregados? Bien. Pero esa respuesta no alcanza para saber si tus rutas fueron eficientes.
Una operación puede completar todas las entregas del día y, al mismo tiempo, recorrer más kilómetros de los necesarios, utilizar vehículos con capacidad ociosa, acumular demoras o destinar demasiado tiempo a planificar.
Por eso, medir los KPI de rutas de reparto permite ir más allá del resultado final y entender cómo se utilizaron los recursos para conseguirlo.
Kilómetros por entrega, utilización de capacidad, puntualidad, entregas por vehículo o diferencias entre el tiempo planificado y real son algunos de los indicadores que ayudan a encontrar oportunidades de mejora.
Un KPI de rutas de reparto es un indicador utilizado para medir el desempeño de una operación de distribución.
La diferencia entre tener datos y tener indicadores está en qué decisión permiten tomar.
Saber que un vehículo recorrió 130 kilómetros es un dato. Saber que los kilómetros por entrega aumentaron un 18% mientras el volumen permaneció estable puede revelar un problema que conviene investigar.
Los KPI permiten responder preguntas como:
Esto convierte la medición en una herramienta para encontrar desvíos y no solamente en un reporte de resultados.
Si quieres profundizar primero en qué hace eficiente a un recorrido, consulta los factores que afectan la eficiencia de las rutas logísticas.
10 KPI de rutas de reparto que debes medir
No existe un único indicador capaz de explicar toda la operación.
Una ruta puede tener pocos kilómetros y aun así incumplir ventanas horarias. Un vehículo puede realizar muchas entregas, pero estar sobrecargado. Y reducir unidades puede terminar extendiendo demasiado las jornadas.
Por eso, los KPI deben analizarse en conjunto.
1. Kilómetros por entrega
Este KPI permite conocer cuánta distancia recorre la flota, en promedio, por cada entrega completada.
Fórmula:
Kilómetros por entrega = kilómetros totales recorridos / entregas completadas
Por ejemplo, si los vehículos recorrieron 600 kilómetros para completar 120 entregas:
600 / 120 = 5 kilómetros por entrega.
El valor aislado aporta poca información. Lo importante es observar su evolución.Si los kilómetros por entrega aumentan mientras el volumen y las zonas permanecen relativamente estables, puede haber:
2. Entregas por vehículo
Mide cuántas entregas completa, en promedio, cada vehículo utilizado.
Fórmula:
Entregas por vehículo = entregas completadas / vehículos utilizados
Si 8 vehículos completaron 240 entregas:
240 / 8 = 30 entregas por vehículo.
Pero cuidado: más entregas por vehículo no siempre significa mayor eficiencia.
Un utilitario que realiza 15 entregas voluminosas no debería compararse directamente con una moto que realiza 30 entregas pequeñas en una zona compacta.
Analiza este indicador junto con: tipo de vehículo, distancia recorrida, peso y volumen transportado, duración de la jornada y características de las zonas.
3. Utilización de capacidad de los vehículos
No basta con saber cuántos vehículos salieron. También necesitas conocer cuánto de su capacidad realmente utilizaste. Puedes medir la ocupación por peso o volumen, según la operación.
Fórmula:
Utilización de capacidad (%) = capacidad utilizada / capacidad disponible × 100
Si un vehículo puede transportar 1.000 kg y sale con 650 kg:
650 / 1.000 × 100 = 65% de utilización.
Una ocupación baja de forma recurrente puede revelar problemas de consolidación o asignación.
Una ocupación excesiva, en cambio, puede aumentar el riesgo operativo o directamente superar las restricciones de la unidad.
En Zipnova Rutas, por ejemplo, la planificación puede considerar límites por peso, volumen y valor monetario declarado de cada vehículo.
4. Cumplimiento de ventanas horarias
Una ruta puede ser corta y utilizar bien el vehículo, pero seguir siendo ineficiente si llega fuera del horario comprometido.
Este KPI mide el porcentaje de entregas completadas dentro de su ventana horaria de entrega.
Fórmula:
Cumplimiento de ventanas (%) = entregas dentro del horario / entregas con ventana horaria × 100
Si 90 de 100 pedidos fueron entregados dentro de su horario:
90 / 100 × 100 = 90% de cumplimiento.
Cuando este indicador cae, conviene revisar: tiempo de viaje, secuencia de paradas, tiempo de atención en cada destino, tráfico, hora de salida, cantidad de pedidos asignados, ventanas demasiado ajustadas.
5. Duración planificada vs. duración real
¿Cuánto debía durar la ruta y cuánto terminó durando? Comparar ambos tiempos ayuda a entender si la planificación representa correctamente lo que sucede en la calle.
Puedes medir la desviación mediante:
Fórmula:
Desviación de duración (%) = (duración real - duración planificada) / duración planificada × 100
Si una ruta estaba planificada para 5 horas y finalmente duró 6:
(6 - 5) / 5 × 100 = 20% de desviación.
Cuando esta diferencia se repite, puede haber tiempos de viaje mal estimados, esperas recurrentes, problemas de carga y descarga o secuencias poco realistas.
El objetivo no debería ser eliminar toda diferencia. Una operación en calle siempre tiene variabilidad. Lo importante es identificar desviaciones sistemáticas.
6. Tasa de entregas exitosas en el primer intento
Cada segundo intento consume nuevamente tiempo, kilómetros y capacidad. Por eso conviene medir qué porcentaje de las entregas se completa en el primer intento.
Fórmula:
Tasa de éxito (%) = entregas completadas en primer intento / total de entregas intentadas × 100
Una caída en este indicador puede estar asociada con: destinario ausente, dirección incorrecta, problemas de acceso, horarios incorrectos, rechazos, información incompleta y problemas durante la ejecución.
La causa importa tanto como el porcentaje. Clasificar los motivos permite distinguir un problema de planificación de uno relacionado con datos, destinatarios o ejecución.
7. Tasa de entregas fallidas
Este indicador muestra la proporción de intentos que no terminan en una entrega completada.
Fórmula:
Tasa de éxito (%) = entregas completadas en primer intento / total de entregas intentadas × 100
No conviene mirar únicamente el total. Segmenta las fallas por causa:
La tasa dice cuánto falla. El motivo explica dónde intervenir.
8. Costo por entrega
Los indicadores operativos terminan impactando en dinero. El costo por entrega permite observar cuánto cuesta, en promedio, completar cada pedido.
Fórmula:
Costo por entrega = costos operativos de distribución / entregas completadas
Los costos incluidos deben definirse de manera consistente. Según el nivel de análisis, pueden contemplar: combustibles, conductores, vehículos, peajes, mantenimiento, terceros, reintentos, y otros costos variables de distribución.
No cambies la composición del cálculo entre períodos, porque perderás comparabilidad.Este indicador es especialmente útil cuando se analiza junto con kilómetros, ocupación y entregas por vehículo.Si el costo por entrega está creciendo, consulta también cómo reducir costos logísticos con tecnología para identificar otras fuentes de ineficiencia.
9. Tiempo de planificación de rutas
No toda la ineficiencia ocurre en la calle. Antes de que salga el primer vehículo, un equipo puede pasar horas: ordenando pedidos, revisando planillas, dividiendo zonas, asignando conductores, armando recorridos y corrigiendo cambios de último momento.
Por eso conviene medir cuánto tiempo consume diariamente la planificación.
Fórmula:
Tiempo de planificación = hora de finalización - hora de inicio del proceso
También puedes medir:
Minutos de planificación por ruta = tiempo total de planificación / rutas creadas
Este KPI se vuelve especialmente relevante cuando crece el volumen.
Si duplicar las entregas implica prácticamente duplicar el tiempo administrativo necesario para planificarlas, existe un problema de escalabilidad.
Un software de ruteo permite centralizar pedidos, restricciones y recursos para comparar combinaciones antes de publicar las rutas.
10. Desvío de la ruta planificada
Planificar es una parte. Ejecutar es otra. Este indicador busca identificar cuánto difiere el recorrido real de lo que se había previsto.
Puede analizarse mediante: kilómetros planificados vs. reales, tiempo planificado vs. real; secuencia planificada vs. ejecutada; paradas omitidas o agregadas; y cambios realizados durante la jornada.
Una diferencia ocasional no necesariamente es un problema. El tránsito, una incidencia o una solicitud del cliente pueden obligar a modificar el recorrido.
Pero cuando las mismas rutas presentan desvíos constantemente, hay que investigar si el problema está en el plan o en la ejecución.
¿Qué KPI de rutas debes priorizar?
No necesitas empezar midiendo todo. La selección depende del problema que quieres resolver.
¿Cada cuánto conviene medir los KPI de rutas?
Depende del indicador.Los KPI operativos necesitan una frecuencia suficientemente corta como para detectar problemas mientras todavía pueden corregirse.
Diariamente
Conviene revisar:
Semanalmente
Analiza tendencias de:
Mensual o periódicamente
Revisa:
Conclusión
Cuando una operación crece, obtener y relacionar estos datos mediante planillas puede volverse cada vez más complejo.
Un software de rutas permite trabajar sobre la planificación y la ejecución desde un mismo entorno, haciendo posible comparar qué se esperaba que ocurriera con lo que finalmente ocurrió.
Si todavía estás evaluando este tipo de tecnología, puedes consultar cómo elegir un software de rutas para ecommerce.
Zipnova Rutas permite planificar y optimizar recorridos, asignar pedidos a vehículos y conductores, controlar capacidades y monitorear entregas durante la ejecución.
El punto no es medir por medir.Es tener información suficiente para preguntarte:
¿Dónde estamos perdiendo kilómetros, tiempo, capacidad o nivel de servicio y qué podemos cambiar en la próxima jornada?
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