Muchas operaciones intentan resolver sus demoras sumando vehículos. Pero en muchos casos, la pérdida está antes: rutas mal planificadas, vehículos subutilizados, kilómetros innecesarios, falta de visibilidad y decisiones tomadas sin datos. Cuando eso pasa, la operación se vuelve más cara, menos predecible y más difícil de escalar.
Este ángulo está alineado con el problema real: la falta de control y visibilidad impide saber dónde está el pedido, por qué algo salió mal, cómo explicar costos y cómo tomar mejores decisiones.